Si ya desde al menos el estallido de la crisis sistémica en 2008 y la irrupción del 15M en 2011 estamos viviendo la creciente pérdida de credibilidad del relato dominante en torno al “proyecto europeo” y, con él, de la mitificada Transición española, es ahora cuando estamos comprobando las dificultades para traspasar el umbral necesario que ayude a demostrar que es posible un proyecto alternativo e ilusionante tanto a escala europea como del Estado español. En el marco de este relativo impasse la crisis del “modelo de Estado” diseñado en la Transición aparece como el flanco más débil del régimen, …
