Yo oí por primera vez el “achilipú” de La Terremoto en el programa de mi amigo Ricardo Romero, y de la misma manera que cuando vivía en mi Puerto Real natal (Cádiz) canturreaba con mis amigos “La noche del Hawaiano” de Peret, entendí que el “achilipú” de Dolores Castellón Vargas, era más que un bolero influenciado por la rumba flamenca.

