De la censura a los aplausos: cien personas pudieron ver el documental sobre el impacto de las renovables en el mundo rural pese a las trabas del Ayuntamiento. La alcaldesa impidió inicialmente su proyección alegando que era un “acto político”. La Comisión de Fiestas, promotora de la actividad, reivindica el derecho a la cultura y a la libre expresión.



