La investigación gira en torno a 2,4 millones de dólares en fondos ilícitos que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño de Michel Temer habría recibido en 2014 de la constructora Odebrecht, que se encuentra en el centro de un entramado de corrupción que ha salpicado a numerosos gobiernos de Latinoamérica. Temer se convirtió en presidente de Brasil en mayo de 2016 tras un "golpe de estado institucional" contra la presidenta electa Dilma Rousseff.









