El Estado español castiga a Aragón con una reiterada infrafinanciación, de más de 600 millones por año en la última década, que se suman a los más de 20 mil millones de la Deuda Histórica. Mientras, el PSOE racanea dinero por votos, y el PP, contra los intereses de Aragón, se niega a aceptar ‘la quita’ de deuda por populismo. La oposición afea a ambos su sectarismo y recuerda que ese dinero es vital para los servicios públicos (Educación, Sanidad o Servicios Sociales) aragoneses.

