El viejo proverbio kurdo se vuelve a cumplir. "Sin más amistad que las montañas", así están en Rojava las cerca de cinco millones de personas que aguantan desde el miércoles la ofensiva de Turquía, bautizada por el gobierno de Erdogan como operación "Fuente de Paz", unas perversas palabras para esconder el verdadero objetivo: el exterminio del pueblo kurdo y las minorías étnicas.




