Muchas líneas se han escrito sobre el exilio y el autoexilio propio y ajeno, si bien todo exilio acaba por interpelarnos. El yo y el tú no son más que dos sumandos de un todo: el nosotros, tan sólido, tanto en cuanto seamos capaces de ser solidarios. Intentar aunar los exilios en la segunda década de la nueva centuria con los fantasmas que habitan en España puede resultar inverosímil, pero mantienen ciertos nexos comunes. Pasado y futuro se aúnan en lo que somos y queremos ser. El apoyo a los refugiados procedentes del continente africano, de Siria, Irak y otros …


