“Una ladera que se está moviendo milímetros al mes sobre una presa puede desembocar en cualquier situación”, ha advertido Antonio Casas, geólogo de la Universidad de Zaragoza. “No estamos dispuestos a vivir así el resto de nuestros días, no estamos dispuestos a vivir con una mochila, una linterna y un transistor junto a la puerta de nuestras casas como estuvimos durante 18 meses”, señalaba el portavoz de la plataforma Yesa+No, Iker Aramendia.


