Todavía recuerdo cómo me temblaban las piernas durante la llamada del GISE (Grupo de Intervención Social en Grandes Emergencias y Catástrofes de Aragón) por la que me activaban como trabajadora social. La causa: un edificio de pisos derrumbado en la ciudad de Teruel, calle San Francisco, 21. No sabían todavía el alcance, ni si había personas atrapadas, aunque creían que no, si había que desalojar los edificios contiguos, si había que buscar cómo cubrir las necesidades más básicas de las personas que allí vivían,... Me desplacé al instante hasta allí. Al llegar me encontré una situación caótica, como en cualquier …