A lo largo de estos días estamos asistiendo a múltiples análisis sobre las discriminaciones seculares que venimos sufriendo las mujeres y las relaciones de poder entre hombres y mujeres que sustentan y alimentan estas discriminaciones. Menores tasas de actividad, mayores tasas de desempleo, diferencias salariales absolutamente sangrantes, peores condiciones en las prestaciones de desempleo y de jubilación, por citar algunos ejemplos, son situaciones que, junto a otras, generan el empobrecimiento y la desigualdad en el acceso al bienestar y la calidad de vida de las mujeres. A la hora de explicar el diferente funcionamiento económico de hombres y mujeres se …














