Nos sorprenden los ejecutivos de Aramón practicando la venganza contra aquellos que se permiten desafiar sus designios y sobre todo sus negocios. El veto al Club Montañeros de Aragón impidiéndole organizar el Campeonato estatal de Esquí de Montaña en las proximidades de sus instalaciones (tal como establecen las normas) constituye una represalia de gravedad desconocida hasta las fechas por estas tierras. Los cónsules aramoneros han aplicado al histórico club de Balbastro la cruel máxima de Quinto Servilio Cepión: “Roma no paga a traidores…” y le impide entrar en sus dominios esquiables. Toda una tragedia latina por la defensa publica del …

