El PSOE ha impuesto su rodillo y ha forzado la aprobación de un decreto en un Consejo Extraordinario del Gobierno de Aragón para favorecer los intereses privados de las empresas constructoras y las estaciones de esquí, ninguneando a sus socios de gobierno -Podemos y CHA-, y desoyendo el clamor social, científico, deportivo y del tejido empresarial local que exigen la paralización del proyecto de construcción de una telecabina destrozando la Canal Roya.

