Una vez más, Estados Unidos se autoproclama gendarme mundial y bombardea un país en nombre de la seguridad, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Nos sobran los ejemplos para saber qué busca realmente la superpotencia americana y qué consecuencias tiene para el país que recibe las bombas. ¿Es acaso Libia, a quince años del derrocamiento de Gadafi, un país más próspero? Más bien al contrario, de tener el mayor Índice de Desarrollo Humano de todo el norte de África ha pasado a ser un territorio fragmentado, donde abunda la trata de seres humanos y el trabajo esclavo. Podríamos …

