Durante los últimos meses el Gobierno de Aragón ha optado por una gestión contra el COVID-19 del tipo “soplar y sorber al mismo tiempo”: intentar salvar la economía sin establecer las duras y restrictivas medidas sanitarias y sociales que el coronavirus requiere. Los datos, tanto sanitarios como económicos, indican que este tipo de gestión no funciona. No se recupera la economía mientras los contagios, ocupación hospitalaria, y colapso del sistema sanitario se vuelven a disparar por encima de los indicadores de marzo, en el ‘principio’ de la pandemia.

