El laberinto de la música en directo

Si tenemos claro que nos gusta ese concierto que vemos anunciado, compremos la entrada lo antes posible. No esperemos a que se acerque la fecha, no esperemos a que se cancele por hacerlo inviable dada la escasa anticipada con la que cuenta. Es una de las formas más bonitas y efectivas de darle un poco de vida a un circuito que lo están y lo estamos matando, lentamente, como si de una guerra fría se tratase.