Desde que surgió la variante ómicron han muerto tres millones de personas, echando por tierra la percepción de que la pandemia llega a su fin. El número de muertes por COVID19 es cuatro veces mayor en los países de bajos ingresos que en los países ricos, según se desprende del informe publicado por Oxfam Intermón junto a la Alianza People's Vaccine.

