Cuando vas al cine, nada más salir de la sala se suele hablar de la película, los planos, el argumento, los personajes... Sin embargo, tras ver El hijo de Saúl la conversación fue sustituida por el silencio. Y es que, esta película te deja atónito


Cuando vas al cine, nada más salir de la sala se suele hablar de la película, los planos, el argumento, los personajes... Sin embargo, tras ver El hijo de Saúl la conversación fue sustituida por el silencio. Y es que, esta película te deja atónito