Nagasaki

Nagasaki, la hermana segundona en el holocausto

Casi todo el mundo recuerda Hiroshima, el horror nuclear del uranio, el “Enola Gay”, la bomba bautizada como “Little Boy”, y el descorche de champán del piloto, un coronel llamado Paul Tibbets que nunca se arrepintió de ser mensajero de la hecatombe. Al contrario, brindó e, incluso, en 1.976, recreó en Texas ante 40.000 americanos, la mayoría ancestros de Trump, el bombardeo a Hiroshima, feliz y contento.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies