El jueves pasado sucedió algo magnifico y bello en el Centro de Historias de Zaragoza. Más de 150 personas, en su mayoría estudiantes de ESO, abarrotaban el salón de actos para presenciar la apasionada forma de ver la vida de los participantes en el concurso, y dejaron al público sin palabras. Admirado. Esperanzado. Ligero. A lo largo de 1 hora, de la mano de los inigualables Teatro Indigesto y del crack Javier Romeo, visualizamos los Cortometrajes presentados. Entre carcajadas y ovaciones pasaban ante nuestros ojos las preocupaciones e inquietudes de la sociedad: la homosexualidad, la diversidad funcional, la amistad, la …

