Para la entidad, que pretende recuperar el patrimonio inmatriculado por la Iglesia, el ejecutivo actúa "ocultando información a la ciudadanía y convirtiéndose, por tanto, en cómplice necesario de este escándalo de apropiación del patrimonio"


Para la entidad, que pretende recuperar el patrimonio inmatriculado por la Iglesia, el ejecutivo actúa "ocultando información a la ciudadanía y convirtiéndose, por tanto, en cómplice necesario de este escándalo de apropiación del patrimonio"