CCOO Aragón ha interpuesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra Glovo “por el uso de empresas interpuestas para vulnerar la legislación vigente y los derechos laborales y sindicales de los repartidores y repartidoras, conocidos como riders”. Se calcula que “más de 3.500 trabajadores en Zaragoza se ven afectados por estas prácticas fraudulentas”.

