Este tipo de proyectos, dicen desde la plataforma, suele provocar "un importante lastre" para los y las habitantes y veraneantes de estos lugares, donde las afecciones al aire, el suelo y a las aguas obligan a soportar malos olores y especialmente consecuencias negativas para la salud, ya que en algunos pueblos se corta el agua de boca. "Los problemas son de todos, pero el beneficio se lo queda uno", reconocen.

