Una vez más el régimen bipartidista del Estado español aplica la única respuesta que conoce ante el clamor popular: la intimidación represiva. Mientras la Guardia Civil se encarga de cerrar los accesos a la capital castellana, centenares de agentes de la policía nacional española, de uniforme y de paisano, son los encargados de patrullar por las calles donde discurrirá la gran manifestación de todas las columnas de los Pueblos Dignos. Portavoces de distintas columnas denuncian que la Guardia Civil está reteniendo sistemáticamente los autobuses de manifestantes en los accesos a Madrid, hasta 100 de estos vehículos han sufrido retenciones, permanecido …

