Au revoir, París 2024: sobresaliente en lo deportivo, suspenso en lo social

Los Juegos de la XXXIII Olimpiada ya son historia. Los focos dejan de alumbrar a deportes y deportistas que serán olvidados hasta que Los Ángeles levante el telón en 2028. París 2024 ha sido punto de partida para unos, de consagración para otros o de despedida para muchas leyendas del deporte. Se apaga la llama de unos Juegos de emociones y contradicciones, que comenzaban entre denuncias de racismo y discriminación y que han consentido a Israel sumar medallas mientras sus bombas siguen desangrando Gaza.

Cindy Ngamba, primera medalla olímpica de una mujer refugiada

La boxeadora camerunesa tuvo que huir a los 11 años por su sexualidad. Desde hace 14 reside en Inglaterra, país que le niega el pasaporte. Ya hizo historia al ser la primera refugiada en clasificarse para unos Juegos a través de los preolímpicos. Ahora, consigue el primer metal del Equipo Olímpico de Refugiados, un bronce.

Cindy Ngamba: "La razón por la que soy refugiada es por mi sexualidad"

La boxeadora camerunesa es una de las 36 atletas del Equipo Olímpico de Refugiados en París 2024. "Nunca debes mirar a alguien porque sea refugiado o migrante, debes mirarlo por lo que es", afirma. Su compañero de equipo, el ciclista afgano Amir Ansari, abrió este sábado la crono: "No sueño con ganarle a nadie, pero intentaré hacerlo lo mejor posible para que cuando llegue a la meta esté orgulloso de mí mismo".

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