Ha requerido información al Ayuntamiento de Teruel y al Gobierno de Aragón. La Fundación Franz Weber pide al ejecutivo aragonés que deniegue la autorización “para esta actividad denigrante” y censura que la DGA, el Ayuntamiento y la Diputación de Teruel “no se han manifestado en contra a pesar de que estaría prohibido por Ley”.



