Creo que no hay error posible al calificar de fascismo el nuevo orden que suponen las figuras de Trump, Abascal, Meloni, Milei, Netanyahu y todas las que, con menor estatura, las acompañan. ¿Caminos paralelos, salvando las distancias? Seis meses después desde la toma de posesión del presidente norteamericano, Donald Trump, su aparente errático camino ha trazado, ya, una dirección que no por ser zigzagueante es menos nítida. Noventa y dos años antes y en el viejo continente, tuvo lugar elecciones en Alemania. Las ganó Adolf Hitler para, con ayuda de Von Pappen, meses después, convertirse en vicecanciller y, posteriormente, en …
























