¡Viva el mal, viva el capital! Proclamaba la Bruja Avería en el programa de televisión La bola de cristal hace unas cuantas décadas. Un eslogan que bien podría haber proclamado Azcón tras anunciar la llegada de un gran centro de datos del Fondo Blackstone a Aragón. En principio a Calatorao, que producía piedra negra y ahora cederá espacio a una empresa de nombre negro y corazón oscuro.

