Desde la sección sindical de CGT en el Ayuntamiento de la capital destacan que “la falta de personal de las instalaciones deportivas ha hecho mermar paulatinamente la calidad de la prestación del servicio público, con cierres de pabellones por falta de actividad que retroalimentan la situación. Ante la incertidumbre del cambiante horario, ya que te arriesgas a ir y que esté cerrado, poco a poco se abandona un servicio público que de forma irremediable caerá en manos privadas. Los paganos serán los trabajadores contratados y la ciudadanía”.

