La escuela no es neutral. Ya lo dijo Paulo Freire hace unas cuantas décadas al reflexionar sobre la educación liberadora. El sistema dominante reproduce el orden social existente a través de la educación y, por tanto, está atravesada por la hegemonía política y económica que el Estado defiende en todas sus instituciones con la base inerme de este estar en el mundo sin alternativas a la realidad impuesta. Este concepto tatcheriano y máxima neoliberal del “no hay alternativa” es asimilado hasta tal punto que naturalizamos la reproducción de las desigualdades, incluso las más visibles como las segregaciones escolares a lo …

