Activistas medioambientales denuncian “la permanente contaminación de suelos esteparios de alto valor ambiental por plásticos procedentes de la mala gestión del CTRUZ. La situación se viene produciendo desde la misma puesta en marcha del centro en 2009, y, además del deterioro del paisaje, el mal olor impide el uso y disfrute de la Zona Verde Pública”.

