El nuevo ejemplar pesa 40 gramos y ha nacido en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de L’Alfranca


El nuevo ejemplar pesa 40 gramos y ha nacido en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de L’Alfranca

El Moncayo es más que una montaña amada y conocida por todos. Para los aragoneses y aragonesas es un símbolo que traspasa la geografía y la historia, que hunde sus raíces en la mitología y alimenta de viento y agua las dos laderas que comunican en su cima a Castilla y Aragón. Es un espacio mágico, de geología compleja, en donde se agitan las aguas del Duero y el Ebro y que sufre el ataque de la codicia humana por el agua, el aire y el sol que calienta sus piedras milenarias para convertirlo en un megacomplejo industrial energético con 39 molinos gigantes.

Ecologistas en Acción ha remitido las denuncias urbanísticas al Director General de Urbanismo y al Ayuntamiento de Peralta de Alcofea, y las ambientales al Consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente y al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, e insta “la paralización de las obras de los parques eólicos Santa Cruz I y I ampliación”.

Amigos de la Tierra Aragón se ha dirigido al Gobierno de Aragón pidiendo “la suspensión de la importación de ejemplares de cernícalo primilla y águila perdicera para reforzar las poblaciones aragonesas de estas especies en fuerte declive”, al entender que “forma parte de las denominadas falsas soluciones que sirven para el lavado verde de las empresas, pero no atajan el problema de raíz, en este caso la siniestralidad de las centrales eólicas, sus tendidos eléctricos y subestaciones”.

Según los datos del propio Gobierno de Aragón, sólo en los últimos dos años, 68 milanos reales, especie catalogada en peligro de extinción, han muerto tras ‘accidentes’ con molinos de macro parques eólicos. A la funesta lista se suman águilas (también en peligro de extinción), cernícalos primilla, alimoches, gavilanes, búhos o buitres, entre otras especies. Y estos datos son “sólo una fracción de las bajas reales”.

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de l’Alfranca -Comarca Central- hace un análisis anual del registro de ingresos, y preocupa la cantidad de especies no cinegéticas que han llegado víctimas de disparos, hasta 32 ejemplares de aves no cinegéticas y “en Peligro de Extinción” durante el pasado año.