Los cinco ejemplares fueron rescatados de nidos de alto riesgo en el Pirineo aragonés, y las tareas de incubación y crianza de los jóvenes quebrantahuesos se están llevando a cabo en el Centro de Rescate y Cría en Aislamiento Humano (Criah), unas instalaciones del Gobierno de Aragón que son gestionadas por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos


