DIAGONAL | JM Lander | Metido en menudeos biográficos de erudito cinéfilo, descubro que el año 1949 fue un año literariamente triste para el guionista Dalton Trumbo. No por la calidad de sus textos, tan vibrantes y certeros como todos los que salían de su puño y letra, sino por las circunstancias, realmente inverosímiles, que empezaron a asediar su existencia. De repente, cuando los grandes estudios comenzaban a rendirse a los frutos de su talento, se vio obligado a enzarzarse en un proceso kafkiano ante un jurado borgiano, es decir, ante un jurado digno de figurar, por su alto nivel …