Para ver al hombre invisible

Nadie pone en duda, ni siquiera sus enemigos, que Alfonso Sastre es el más grande dramaturgo vivo de la lengua castellana, y su obra ensayística y narrativa no es menos importante que su producción teatral. Pese a ello, los poderes establecidos y las mafias mediático-culturales, que no le perdonan su irreductible honradez intelectual y su compromiso político, han conseguido convertirlo en el hombre invisible, como él mismo se ha autodenominado irónicamente en alguna ocasión. Y aún mayor, si cabe, es la invisibilidad a la que fue condenada su compañera, Eva Forest, que con su imprescindible obra -tanto literaria como editorial- …

Azar, orden y caos

El ajedrez y los dados. Tenía razón Einstein al decir que Dios no juega a los dados. Se equivocaba, sin embargo, como nos equivocamos todos, al invocarlos como símbolo del azar, pues en puridad no son aleatorios. Precisamente por eso no puede Dios jugar a los dados, pues para él (si existiera un ser omnisciente) su lanzamiento no entrañaría sorpresa alguna, y sin sorpresa no hay juego. Y ni siquiera hace falta remontarse a las divinas alturas: tampoco Superman podría jugar honradamente a los dados, pues, con sus sentidos agudísimos y su fulminante capacidad de cálculo, podría deducir la jugada …