Miles de ultraderechistas asaltaron este domingo las principales instituciones del país. Tras horas de tensión las fuerzas de seguridad lograron recuperar el control. Lula ha señalado directamente a un Bolsonaro que ha escurrido el bulto desde su retiro en Florida, y ha avanzado que "todos los vándalos fascistas, y sus financiadores, serán encontrados y castigados". El mundo mira a Brasil, mientras la comunidad internacional ha condenado la intentona golpista.





