En 2025, en una ciudad como Zaragoza, profundamente ligada a la defensa de los derechos humanos y a la tradición de acogida y solidaridad, resulta alarmante presenciar cómo una formación política –Vox– con representación institucional se dedica a alimentar el odio hacia quienes trabajan por la justicia internacional. La Casa Palestina de Aragón, comprometida desde hace años con la difusión cultural, la memoria histórica y la defensa de los derechos del pueblo palestino, fue reconocida recientemente como Hija Predilecta de Zaragoza, en un gesto de agradecimiento por su labor social y humanitaria. Sin embargo, lo que debería haber sido una …

