El colectivo andaluz convirtió su concierto del Jardín de Invierno en un acto de apoyo a las reivindicaciones juveniles en Zaragoza y en un zasca a Chueca. La Asamblea Socioeducativa tomó el micrófono para denunciar el cierre de los espacios autogestionados y exigir alternativas públicas y comunitarias.

