Los empresarios recibieron el préstamo para el desarrollo en Exeya d'Os Caballers de un proyecto de construcción de unas nuevas instalaciones de calderería y soldadura. Sin embargo, al poco de percibir estos fondos se traspasaron 473.000 euros a otra sociedad limitada, sin instalaciones ni actividad productiva alguna, que pretendía dedicarse a los biocombustibles a través de inversiones en Ucrania y que ha estado involucrada en operaciones de blanqueo de capitales procedentes del crimen organizado.
