La campaña por la desestabilización de Cuba no es popular, ni espontánea, de hecho, desde el triunfo de la Revolución ningún movimiento opositor es popular ni espontáneo. Estas provocaciones con propósitos desestabilizadores, están orquestadas y financiadas como siempre por quienes llevan más de 60 años en Miami acariciando sus títulos de propiedad de la isla, por quienes quieren que Cuba sea un estado fallido más del Caribe y Centroamérica para poder hacer sin escrúpulos son negocios y enriquecerse. Tratan de construir hacia el mundo el relato de protestas pacíficas en Cuba "reprimidas violentamente" por el Gobierno, para en un contexto …