El 12J en la CAV deja una inédita mayoría abertzale, y también mayoría progresista, en el Parlamento vasco. El PNV, que ya ha anunciado su intención de reeditar gobierno con el PSE, vuelve a ganar obteniendo 31 escaños, tres más que 2016 pero perdiendo votos, en unas elecciones con la menor participación de su historia (52,7%). EH Bildu sube hasta los 22 escaños (18 en 2016) y se afianza como segunda fuerza. El PSE pasa a ser tercera fuerza con 10 escaños (9 en 2016) a costa de Elkarrekin Podemos-IU que se desploma de 11 a 6 escaños. El bloque derechista españolista PP-Cs retrocede de 9 a 5 escaños y la ultraderecha de Vox entra en el Parlamento vasco con un representante por Araba.