El ministro Miquel Iceta paró la norma y el colectivo patrimonialista propone un título específico sobre monumentos religiosos, que impida su privatización y los proteja como bienes de dominio público


El ministro Miquel Iceta paró la norma y el colectivo patrimonialista propone un título específico sobre monumentos religiosos, que impida su privatización y los proteja como bienes de dominio público