Ocurre con algunos defensores de "causas", y más si se están jugando la pasta, que, ante la derrota que asoma, comienzan a disparar sin parar y el ruido que les rompe los tímpanos no les deja ver el fuego que está quemando sus naves. Algo parecido debe estar ocurriendo con muchos de los muy importantes que, con tal de salvar al rey de ahora, no paran de contarnos las tropelías del rey anterior y sus maletines llenos de billetes. Unos fajos que recibían el visto bueno del rey en esa máquina de contar dinero que Felipe VI aún no nos …

