A los presos políticos y las presas políticas saharauis les conocemos por sus nombres, por sus caras, por sus historias. Disponer de detalles de su sufrimiento hace más elocuente su situación. Por eso hay que contarlo. Y hay que contárselo a Albares, a ver si de una vez da el paso de pronunciarse al respecto. Este es el objetivo de esta carta de Cristina Martínez Benítez de Lugo dirigida al ministro de Exteriores del Gobierno español.

