Estas tres palabras, diría yo, resumen perfectamente el último pleno municipal del pasado 28 de enero. Un pleno en el que, para no variar, tiende a la crispación absurda en temas que, seguramente, a la ciudadanía ni les va ni les viene. Unos plenos que, mensualmente, como las letras de la hipoteca, nos demuestran que la educación es un término que, muchas veces, brilla por su ausencia. Pero entrando un poco en la materia, hablemos de los temas que se trataron en el mismo. El pleno empezó de lo más "animado" con la moción del Partido Popular sobre las declaraciones …