El COVID persistente, esa incurable enfermedad de los banqueros centrales

Las ovejas se pasan la vida temiendo al lobo, pero acaban devoradas por el pastor (Proverbio popular) A estas alturas deberíamos tener claro que el COVID-19 es, en esencia, un síntoma del capital financiero desbocado. Se trata, en términos más amplios, del síntoma de un mundo que ya no puede reproducirse aprovechando el trabajo humano, por lo que depende de una lógica compensatoria de perpetuo dopaje monetario. Mientras la contracción estructural de la economía basada en el trabajo infla el sector financiero, la volatilidad de este último solo puede sostenerse sobre las emergencias globales, la propaganda masiva y la tiranía …

Religión y mentira

Nadie quiere morir. Supongo que tampoco aquel que decide poner fin a su extenuada existencia, negando de ese modo a su "corporalidad-subjetividad viviente" y a la sustancia que anima y hace factible los incendios colosales que le queman el corazón y las borrascas tempestuosas que confunden su lúcido pensamiento y atentan contra la paz de su memoria. Éste también quiere vivir, teme desaparecer; después de pasar desapercibido, de ser un ser invisible, sufriendo en soledad sus enormes grietas y cardenales interiores, para el mundo externo, anhela permanecer por lo menos en la endeble y lánguida memoria colectiva de sus parientes …