El gobierno municipal de Natalia Chueca continúa haciendo oídos sordos ante las crecientes críticas a su actuación en el Parque Bruil y el cauce del Huerva. Tampoco ha escuchado la petición de "clemencia" para el ejemplar talado en la mañana de este jueves, que por su porte y su papel supone una pérdida irreemplazable tanto en lo medioambiental como en lo social.







