Durante las campañas electorales, las formaciones políticas tratan de explotar una imagen de sensibilidad hacia los animales por parte de sus candidatas y candidatos. De esta forma, multitud de fotos con perritos y gatetes aparecen al lado de las primeras espadas, y no dudan en proclamar su especial sensibilidad hacia estos seres sintientes. Una vez celebrados los comicios, la triste realidad se impone, y una tarea que se debería realizar desde las administraciones públicas, es dejada de lado y se impone la situación anterior a los procesos electorales. Miles de personas, agrupadas en asociaciones o de manera individual se lanzan …

