“El futuro llegó hace rato / Todo un palo, ya lo ves”. Los intelectuales orgánicos de la burguesía zaragozana hace rato ya que han pasado página del “Aragón, tierra de pactos”. Ave, “Aragón, tierra de chupipandis”, morituri te salutant. A veces hay que leer al adversario para saber donde se encuentra uno o, como mínimo, para conocer sus pretensiones y expectativas. Más todavía, si se enfrenta a unas elecciones pro-convocadas bajo su estricto interés. Algo que, si han hecho las izquierdas aragonesas, poco se ha notado.


























