Nos preguntamos ¿qué es más difícil, darte de baja de tu operadora de comunicaciones, de tu distribuidora de energía o de tu religión? Según la definición de la RAE, apostatar es: “dicho de una persona, abandonar públicamente su religión”, pero en el caso de la católica el asunto tiene su miga, por eso MHUEL lo explica y promueve la presentación “de numerosas solicitudes de apostasía en el Arzobispado de Zaragoza”

