En medio de la creciente preocupación por la propagación de la COVID-19 en las prisiones, el gobierno turco está acelerando la preparación de un proyecto de ley que, según se informa, liberará hasta 100.000 personas presas. Sin embargo, deja entre rejas a periodistas, defensores y defensoras de los derechos humanos y otras personas encarceladas por el mero ejercicio de sus derechos o que deberían estar en libertad.

